12 de marzo del 2024
Ciudad de México. – El anestesiólogo Gustavo Darwin “A” recibió sentencia, casi un año después de que se le acusara por delitos contra la salud, toda vez que, durante un cateo en su domicilio, se le encontraron 27 ampolletas de fentanilo, 1 de morfina, 3 con efedrina y 1 frasco con THC.
De acuerdo con las investigaciones, de manera inicial el anestesiólogo aseguró contar con un permiso de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios que le permitía resguardar en su vivienda los medicamentos, para su posterior suministro; no obstante, la Fiscalía General de la República comprobó que Gustavo Darwin “A” no contaba con él.
Aunque intentó tramitarlo, las autoridades de sanidad no se lo autorizaron debido a que no existe desabasto de fentanilo en el país. Además, mediante personal del hospital para el que presuntamente trabaja el anestesiólogo, se supo que dichos medicamentos se suministran una vez que son solicitados, mediante una farmacia intrahospitalaria.
Fue durante una audiencia de procedimiento abreviado que el imputado aceptó su responsabilidad en la comisión del delito señalado; de manera inicial, su sentencia fue de cuatro años de prisión, sin embargo, el juez le otorgó beneficios que cambiaron su condena al cumplimiento de trabajo comunitario y el pago de una multa.



