Por MANUEL CENTENO:
CIUDAD DE PUEBLA, Pue. – Marzo 05 del 2026.- Investigadores de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP) desarrollan un proyecto científico que busca evaluar el estado de salud de los ecosistemas de agua dulce a partir del análisis de macroinvertebrados, organismos que funcionan como bioindicadores de contaminación y equilibrio ambiental.
La investigación, titulada “Uso de índices bentónicos para la gestión de ecosistemas acuáticos”, cuenta con financiamiento de la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación (SECIHTI) y es encabezada por la doctora Norma Angélica Santibañez Aguascalientes, investigadora de la Facultad de Ciencias Biológicas de la BUAP.
El proyecto se centra en el estudio de organismos que habitan en el fondo de ríos y cuerpos de agua, como crustáceos, moluscos, poliquetos y diversas especies de insectos en etapa larvaria, los cuales permiten conocer el grado de contaminación y el estado ecológico de estos ambientes.
De acuerdo con la especialista, el uso de estos organismos como herramientas de evaluación ambiental se realiza mediante los llamados índices bentónicos, metodologías que permiten medir el estado de los ecosistemas acuáticos de forma más integral que los métodos tradicionales.
“Estos invertebrados funcionan como bioindicadores porque viven en el fondo de los ecosistemas acuáticos y permanecen largos periodos en el mismo sitio, lo que permite identificar procesos de degradación o contaminación que se han acumulado con el tiempo”, explicó.
Para el desarrollo del estudio se realizarán muestreos de agua y sedimentos en el Río Atoyac, específicamente en 30 sitios distribuidos en 10 municipios del estado de Puebla. En estos puntos se analizarán tanto las comunidades de macroinvertebrados como las condiciones físico-químicas del agua y los posibles contaminantes presentes.
En esta investigación también participan los doctores Enrique Sánchez Mora, Anabel Romero López e Ismael Santos Ramos, especialistas del Instituto de Física
“Ing. Luis Rivera Terrazas”, quienes estarán a cargo de la caracterización físico-química del agua y del análisis de contaminación.
Además, alrededor de 34 estudiantes colaborarán en la recolección y análisis de muestras como parte de su formación científica.
La doctora Santibañez explicó que actualmente en México las evaluaciones ambientales se basan principalmente en parámetros físico-químicos del agua, los cuales pueden variar dependiendo del momento en que se realiza la medición.
“Es como tomar una fotografía del momento. En cambio, los organismos vivos nos cuentan una historia más completa, porque reflejan lo que ha ocurrido en el ecosistema durante periodos prolongados”, detalló.
El objetivo final del proyecto es generar una línea base ambiental sobre las especies presentes en distintas temporadas climáticas —invierno y lluvias—, así como proponer una metodología científica que pueda ser utilizada por autoridades y tomadores de decisiones para mejorar la gestión y conservación de los ecosistemas acuáticos.
Aunque el uso de índices bentónicos es una práctica común en países como Estados Unidos, Canadá y diversas naciones de la Unión Europea, su aplicación en México aún es reciente, por lo que este proyecto busca fortalecer las herramientas científicas disponibles para el monitoreo ambiental en el país.







