04 de mayo del 2026
Perfilado en la sombra del recuerdo grabado en mi memoria está tu cielo sobre un mar de turquesa derretida tendido frente a mí, como un espejo;
el canto colorido de tu selva celebra con sus coros el encuentro del Caribe, que calmo o agitado se desmaya en el blanco de tu suelo.
Está el pasado de tu pueblo sabio oculto tras el velo del progreso, el que has forjado al convertirte en nido de aquellos que dejando atrás sus cielos, armados con su fe, con sus pasiones, con sus penas, sus risas y sus sueños, sumaron su destino a tu destino sin dudas, sin temores sin recelos.
En esencia, tu ser es ser paisaje que se va transformando con el tiempo y el pasar despiadado de huracanes como el Helene, el Wilma o el Gilberto no opacaron la luz de tu alegria ni mermaron la fuerza de tu pueblo que más bien resultó fortalecida conjurando al dolor y al desaliento.
Eres gema preciosa que engalana el rincón de un rincón del Universo eres dulce canción, eres la llama que alumbra amaneceres de embeleso, eres patria orgullosa y mexicana, eres la noche que protege el lecho donde el amor sublime se derrama acariciando al aire con un beso.
A Cancún que acogió a mi amigo y paisano Guaymense José Enrique Chacón González



