05 de mayo del 2026
En una sesión encabezada por el director de Operación y Evaluación, Javier Guerrero, en representación del director general, Zoé Robledo, el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) instaló el Comando Onda de Calor, con el objetivo de reforzar la capacidad de respuesta ante los efectos de las altas temperaturas en la salud de la población.
En la reunión, se establecieron las líneas de coordinación interinstitucional y operativa para la prevención, detección y atención oportuna de padecimientos asociados a las ondas de calor. Se busca prevenir y atender deshidratación, golpe de calor, descompensaciones de enfermedades crónicas, particularmente en grupos de mayor riesgo como niñas, niños, personas adultas mayores y mujeres embarazadas.
Javier Guerrero destacó que la prioridad es tener una reacción inmediata ante cualquier evento que pudiera surgir asociado al calor. “Hay capacidad, hay instrumentos, hay recursos humanos y lo que necesitamos de los responsables es que estén atentos, se involucren, revisen”.
Subrayó que cada unidad cuenta con funciones administrativas, médicas y de conservación que deben mantenerse activas y vigiladas; la prevención es el eje central de esta estrategia, la cual busca garantizar un modelo de reacción inmediata sin caer en improvisaciones.
Por su parte, la doctora Elizabeth Hernández, coordinadora Técnica de Protección Civil del IMSS, explicó que una onda de calor se da cuando se presentan temperaturas por arriba de la media de forma sostenida por más de tres días.
Presentó la perspectiva de temperaturas para mayo, junio y julio, así como las acciones de las unidades internas de Protección Civil del Seguro Social para reducir riesgos ante el incremento de las temperaturas extremas en todo el país, con un monitoreo permanente.
El Comando Onda de Calor da seguimiento permanente a indicadores de riesgo, disponibilidad de insumos médicos, funcionamiento de áreas de urgencias y hospitalización, así como a las acciones de comunicación en salud, orientadas a promover la hidratación adecuada, la identificación temprana de signos de alarma y la protección frente a la exposición prolongada al calor.



