Por MANUEL CENTENO:
CIUDAD DE PUEBLA, Pue. – Octubre 30 del 2026.- La Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP) presentó los avances y resultados del programa “CLS-A-Fuerte: de la evidencia a la escuela”, una iniciativa de intervención psicosocial enfocada en fortalecer las habilidades socioemocionales de niñas y niños de primaria que presentan dificultades de atención y conducta, la cual ha beneficiado directamente a 117 estudiantes de Puebla y Sinaloa.
Durante una jornada de trabajo realizada en el Salón Barroco del Edificio Carolino, autoridades educativas, investigadores y docentes compartieron las experiencias, alcances y desafíos de este modelo, desarrollado mediante la colaboración entre la Universidad de California, la Universidad Autónoma de Sinaloa y la BUAP.
De acuerdo con los resultados presentados, el programa ha sido implementado en 16 escuelas primarias de ambas entidades, con la participación de 86 docentes y el acompañamiento de madres y padres de familia de los estudiantes beneficiados.
La iniciativa busca proporcionar herramientas que permitan mejorar la atención, regular las conductas y fortalecer las relaciones sociales de los menores, mediante estrategias que involucran tanto al entorno escolar como al familiar.
Durante su intervención, el director general de Investigación de la BUAP, Juan Pablo Padilla Martínez, destacó la importancia de establecer vínculos entre el trabajo científico de las universidades, las políticas públicas y las necesidades que enfrentan diariamente las comunidades educativas.
En ese sentido, consideró que las instituciones de educación superior deben desempeñar un papel activo en la aplicación del conocimiento, particularmente cuando se trata de atender problemáticas que afectan el desarrollo y aprendizaje de la niñez.
Por parte de la directora del proyecto CLS-A-Fuerte e investigadora de la Universidad de California en San Francisco (UCSF), Lauren Marie Haack, expuso las experiencias obtenidas durante la aplicación del programa en escuelas
públicas, así como sus efectos en las dinámicas escolares y familiares de más de un centenar de estudiantes.
La especialista recordó que este modelo fue desarrollado originalmente por la investigadora Linda Pfiffner, de la Universidad de California, a partir de un estudio en el que participaron 159 familias pertenecientes a 23 escuelas.
Posteriormente, en 2016, se realizó una adaptación cultural del programa para su implementación en México, comenzando con ocho planteles educativos de Culiacán, Sinaloa, donde se buscó adecuar las estrategias a las características y necesidades de las comunidades escolares.
Así mismo, durante la presentación se abordaron las diferencias entre los esquemas de atención educativa que ofrecen las Unidades de Servicios de Apoyo a la Educación Regular (USAER) y los Centros de Atención Múltiple (CAM), instituciones que brindan acompañamiento a estudiantes con discapacidad o necesidades educativas específicas.
En el encuentro también participaron el director de Educación Especial de la Secretaría de Educación Pública de Puebla, Héctor Rojas Hernández; Jaqueline Villegas Contreras, de la Universidad de California; así como Karla Villaseñor Palma, investigadora de la Facultad de Filosofía y Letras de la BUAP y responsable del programa.
