Por MANUEL CENTENO:
CIUDAD DE PUEBLA, Pue. – Noviembre 02 del 2026.- El programa federal Sembrando Vida ha contribuido a la recuperación de terrenos degradados en la Mixteca poblana mediante el establecimiento de más de 6 millones de plantas de maguey que permanecen vivas en campo.
Pedro Estrada Mendoza, quien es facilitador del programa mencionado, explicó que el trabajo se desarrolla en coordinación con los gobiernos federal, estatal y municipal, así como con productores de la región, con el propósito de recuperar espacios agrícolas que dejaron de utilizarse debido a las dificultades para obtener rentabilidad de los cultivos tradicionales.
Estrada Mendoza señaló que el maguey mezcalero representa una alternativa para las zonas áridas de Puebla, debido a su capacidad de adaptación a condiciones donde otras actividades agrícolas enfrentan limitaciones. Además de su potencial productivo, destacó que esta planta aporta beneficios ambientales, entre ellos la captura de carbono.
Detalló que, de acuerdo con el último conteo del programa, se tienen registradas más de 6 millones de plantas de maguey vivas en terrenos poblanos. A esta cantidad se suman las acciones de reforestación y cultivo realizadas por el gobierno estatal y los productores de manera independiente.
El facilitador consideró que estos avances abren oportunidades para desarrollar proyectos de mayor escala en el sector mezcalero, al vincular la siembra del maguey con su transformación y comercialización, de manera que las comunidades puedan aprovechar el potencial económico de este cultivo.
Así mismo, recordó que cuando comenzó el trabajo conjunto con autoridades municipales y productores, Puebla no contaba con el posicionamiento actual en la industria del mezcal. Sin embargo, destacó que en los últimos años los productores poblanos han obtenido reconocimientos nacionales e internacionales, entre ellos medallas de oro, plata y doble oro, que han contribuido a distinguir la calidad del producto.
El facilitador mencionó la relevancia histórica de San Diego la Mesa Tochimiltzingo, donde se han identificado vestigios relacionados con la
elaboración de mezcal de hace aproximadamente 250 años, antecedente por el que la localidad es reconocida como la cuna del mezcal poblano.
En ese sentido, señaló que la actividad no sólo representa una oportunidad económica para las comunidades, sino que también contribuye a la recuperación ambiental de terrenos que anteriormente permanecían abandonados.



