07 de marzo del 2024
Bacalar.- La deforestación ya se convirtió en un tema prioritario, tanto para ejidatarios como ambientalistas e integrantes de las organizaciones civiles, quienes ya han denunciado la intervención de los menonitas, los cuales tras tomas aéreas y un recorrido por dichas zonas, se demostró que 50 mil hectáreas se han visto comprometidas.
Asociaciones locales identificadas como mayas se pronunciaron al respecto y afirmaron que esperan un mayor respeto a las actividades que realizan en la región como apicultura y la siembra, las cuales se han visto afectadas por la pérdida intensiva de la selva, debido a acciones extractivistas e intensiva, la cual prácticamente está matando el ambiente.
“La agroindustria en Bacalar se intensificó a principios de los 2000 con la llegada de los grupos menonitas, cuya función ha sido ser el último eslabón para ejecución de un modelo de producción intensivo y extractivista impulsado por los tres niveles de gobierno y empresas privadas nacionales e internacionales”, afirmaron líderes ganaderos de Bacalar.
Esta situación no es exclusiva de este municipio, pues también se registra en Othón P. Blanco, ya que de acuerdo a un estudio realizado por organismos federales, se explicó que en total fueron 24 mil 346 hectáreas dañadas entre el 2001 y 2011, pero en 2024 esta ya alcanzó las 50 mil, por lo que pidieron la intervención de los tres órdenes gubernamentales.
“El proceso de deforestación en el municipio de Bacalar no ocurre de manera homogénea entre los diferentes núcleos agrarios. El asentamiento de población menonita en ciertos ejidos es determinante. En el periodo de 2011 a 2018, dos de los cinco ejidos con mayor deforestación bruta fueron Salamanca y El Bajío, ambos con una población importante de menonitas”, afirmó un habitante de estas localidades.



