Por MANUEL CENTENO:
CIUDAD DE PUEBLA, Pue. – Abril 09 del 2025.- Mediante una conferencia, la Mtra. Beatriz Camacho Ruiz Presidenta de COPARMEX Puebla, en compañía del Mtro. Guillermo Guzmán y del Dr. Anselmo Chávez, ambos académico UPAEP, hablaron al respecto sobre Los Desafíos Arancelarios en México.
Al comienzo el Dr. Anselmo Chávez, señala como ejemplo de los problemas de los desafíos arancelarios, es que algunas marcas automotrices tradicionales como Ford y Stellantis atraviesan una etapa complicada. Ford, por ejemplo, ha perdido dinamismo y conexión con el consumidor estadounidense, enfrentándose a una fuerte competencia de marcas extranjeras más atractivas. Aunque mantiene cierta base de clientes fieles, especialmente en regiones específicas como el oeste de Estados Unidos, ya no tiene la fuerza de antaño. Por otro lado, Stellantis (resultado de la fusión de empresas como Peugeot, Jeep y Chrysler) no ha logrado consolidarse como una marca potente en el mercado.
En el plano local, el doctor menciona la importancia de la industria automotriz en la economía regional, destacando el caso de Volkswagen y su impacto en el Producto Interno Bruto de la zona. No obstante, marcas alemanas como Mercedes-Benz, BMW y Audi enfrentan una percepción negativa en Estados Unidos, exacerbada por discursos políticos como los del expresidente Donald Trump. Aun así, estas empresas tienen la capacidad económica para negociar y adaptarse.
El aumento de aranceles también implica un encarecimiento de los vehículos, con incrementos estimados que oscilan entre 4 mil y 15 mil dólares por unidad, dependiendo de la marca, el tipo de vehículo y otros factores. Esto podría traducirse en una reducción significativa de la producción diaria de autos en la región. Además, los mercados financieros han respondido con fuertes caídas ante la incertidumbre, aunque también se observa su sensibilidad a declaraciones políticas, como la propuesta de una “pausa” de 90 días en las medidas arancelarias, que bastó para provocar una recuperación momentánea en las bolsas.
Desde la perspectiva empresarial, Guillermo Guzmán aborda el tema desde un ángulo más práctico. Plantea que México se encuentra en una posición compleja, atrapado entre su proveedor principal (China) y su comprador más importante (Estados Unidos), lo que genera una disyuntiva constante en términos de costos, logística y estrategia comercial. Esta situación obliga a las empresas a replantear sus modelos de negocio, evaluar proveedores alternativos —aunque esto implique mayores costos logísticos— y anticiparse a cambios en regulaciones, como las reglas de origen del T-MEC, que podrían volverse más estrictas para evitar componentes asiáticos.
También se habla de la profunda dependencia de las cadenas de suministro globales, muchas de ellas con origen en Asia. Esta dependencia se ha vuelto una desventaja en el actual contexto de proteccionismo y sanciones, ya que México, como eslabón final de muchas cadenas de valor, es quien termina absorbiendo los costos derivados de los aranceles. Esta falta de diversificación de proveedores y de producción nacional es vista como una de las principales causas de vulnerabilidad.
El nearshoring se presenta como una oportunidad para México, ya que las empresas buscan acercar su producción a los mercados finales para reducir riesgos. Sin embargo, aprovechar esta oportunidad requiere que el país mejore su infraestructura, genere políticas públicas atractivas para la inversión y ofrezca condiciones competitivas.
Finalmente, se hace una crítica a la falta de preparación de muchas empresas mexicanas frente a este tipo de cambios abruptos. Se señala que, en muchos casos, no existen contratos a largo plazo, instrumentos financieros de protección, ni estrategias de desarrollo de proveedores. Esto deja a las compañías en una situación de indefensión ante las decisiones unilaterales de compradores o proveedores internacionales.






