Por MANUEL CENTENO:
CIUDAD DE PUEBLA, Pue. – Enero 30 del 2026.- El Centro de Apoyo Emocional y Terapia Ocupacional (CAETO) de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP) brinda atención integral a estudiantes mediante terapias asistidas con perros, de los cuales 75% fueron rescatados de situaciones de abandono o maltrato, bajo un esquema estricto de bienestar animal.
El coordinador del CAETO, Héctor Moisés Álvarez Peral, explicó que este proyecto nació por iniciativa de la rectora Lilia Cedillo Ramírez, con el objetivo de ofrecer a alumnos con matrícula vigente un espacio seguro para trabajar su salud emocional, así como aspectos cognitivos, físicos, relacionales y afectivos, con el acompañamiento de especialistas.
Así mismo, detalló que las terapias son conducidas por psicólogos capacitados, mientras que los perros, o también denominados coterapeutas, que funcionan como un elemento motivador que facilita el avance en los procesos de atención emocional. Actualmente, el centro cuenta con 22 coterapeutas de tiempo completo y hasta 34 con esquemas de estancia parcial, todos bajo un manejo profesional y responsable.
Álvarez Peral señaló que el CAETO mantiene un manejo integral que garantiza las cinco libertades del bienestar animal, evitando cualquier forma de maltrato. Esto incluye cuidado nutricional, atención médica constante, respeto a los tiempos de descanso y control de las cargas de trabajo. Algunos perros participan en sesiones hasta tres veces al día, mientras que otros lo hacen hasta seis, siempre bajo supervisión y procurando que la actividad sea placentera para ellos.
La rutina diaria inicia desde las 6:30 de la mañana, cuando los animales salen a áreas de convivencia y recreación, lo que también permite la limpieza y mantenimiento de sus espacios. El centro vigila su condición física óptima, cuenta con calendarios de vacunación y desparasitación, estudios médicos anuales como radiografías y análisis de sangre, además de revisiones físicas periódicas.
Así mismo, se cuidan aspectos como la alimentación balanceada con suplementos vitamínicos, la revisión frecuente de patas y cojinetes en
temporadas de calor, y la protección de sus jaulas contra las inclemencias del tiempo, las cuales incluyen espacios especiales para resguardarlos del frío.







