Por MANUEL CENTENO:
CIUDAD DE PUEBLA, Pue. – Febrero 27 del 2026.- El mercado laboral en México y en Puebla enfrenta un escenario de ajustes estructurales y retos importantes de cara a 2026, señaló el Doctor Anselmo Salvador Chávez Capó, profesor de la Licenciatura en Administración Financiera y Bursátil de la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla (UPAEP).
Mediante rueda e prensa, señaló que los cambios más relevantes destacan diversas reformas en materia laboral. Una de ellas es la denominada “Ley Silla”, que busca garantizar que trabajadores que desempeñan sus funciones de pie puedan contar con una silla, reduciendo la carga física durante su jornada. También se contempla la incorporación de trabajadores de plataformas digitales al sistema de seguridad social, lo que les permitiría acceder a prestaciones formales.
Así mismo, continúa el debate sobre la reducción de la jornada laboral de 48 a 40 horas semanales, una propuesta que ha generado discusión debido a la falta de claridad sobre su implementación y la garantía de dos días de descanso obligatorios.
En el plano económico, el académico anticipó que podría registrarse un repunte temporal en los meses de mayo, junio y julio de 2026, derivado de la llegada de visitantes por la Copa Mundial de la FIFA, lo que impulsaría el consumo y dinamizaría ciertos sectores, particularmente el comercio y los servicios, aunque con posible impacto en la economía informal.
A nivel nacional, explicó que el país enfrenta un crecimiento moderado, con una expansión del PIB cercana al 0.8% en 2025 y un déficit aproximado de 900 mil empleos respecto a los niveles esperados. Si bien existe estabilidad, no se proyecta un crecimiento acelerado.
En el caso de Puebla, el panorama resulta más complejo. Aunque en 2025 la entidad alcanzó una tasa de ocupación de 98.5% —la más alta en cinco años— y se ubicó en el sexto lugar nacional en personas ocupadas, gran parte de estos empleos corresponden al sector informal.
Actualmente, la tasa de informalidad en el estado ronda el 68.2%, muy por encima de la media nacional de 55%. Esto significa que alrededor de 2.1 millones de poblanos laboran en condiciones informales, frente a cerca de 890 mil en la formalidad. Puebla se posiciona entre las entidades con mayor informalidad en el país.
El especialista explicó que esta situación está ligada a la estructura económica estatal. Las actividades terciarias —comercio y servicios— concentran aproximadamente el 63.7% del valor agregado; el sector industrial aporta 31.7 por ciento y las actividades primarias apenas 4.5%. Es decir, de cada 100 pesos generados en producción, cerca de 64 provienen del comercio y los servicios, sectores donde es más sencillo operar sin registro formal.
En ese sentido, advirtió que si bien la informalidad permite a muchas personas obtener ingresos, también limita el acceso a seguridad social y prestaciones laborales, por lo que el reto para 2026 será fortalecer el empleo formal sin frenar la dinámica económica estatal.







