01 de julio del 2026
La trayectoria de un balón de fútbol, la velocidad de un disparo, el efecto de un tiro libre o el desempeño de un atleta no dependen únicamente del talento deportivo, sino también de principios científicos que la Física ha logrado explicar y aprovechar para impulsar la evolución del deporte moderno.
Bajo esta premisa, especialistas de la UPAEP y del programa internacional Global Summer 2026 ofrecieron la conferencia «El balón no dobla: La Física detrás del deporte», en la que mostraron cómo la ciencia permite comprender fenómenos que millones de personas observan cada día en las competencias deportivas.
María de Lourdes Moreno Hernández, profesora investigadora del Área de Física de la UPAEP, explicó que el comportamiento de un balón está determinado por la interacción con el aire, la densidad del ambiente, la temperatura y diversas fuerzas físicas como la fricción, el arrastre y la sustentación. Señaló que estos factores modifican la velocidad, estabilidad y trayectoria de los objetos en movimiento.
Indicó que uno de los fenómenos más importantes es el efecto Magnus, responsable de las trayectorias curvas que describen los balones cuando reciben rotación, fenómeno presente también en deportes como el tenis, el béisbol y el golf. Asimismo, destacó la influencia del efecto «knuckleball» o flujo turbulento y del efecto Coanda, relacionados con el comportamiento del aire alrededor del balón y sus costuras, elementos que permiten explicar por qué un disparo puede cambiar inesperadamente de dirección.
Por su parte, el Dr. Blas Federico De Haro Barbás, profesor visitante del programa Global Summer 2026 de la UPAEP y académico de la Universidad Nacional de Tucumán, Argentina, explicó que la conocida frase «el balón no dobla» tiene una base científica relacionada con la disminución de la densidad del aire en ciudades ubicadas a gran altitud.
Explicó que en lugares como Puebla, Ciudad de México o algunas ciudades bolivianas existe menor densidad de aire, lo que reduce el efecto Magnus y provoca que los disparos con efecto describan trayectorias mucho más rectas. Además, al existir menor resistencia del aire, el balón recorre mayores distancias y alcanza velocidades superiores.
El investigador subrayó que la Física permite comprender estos fenómenos, aunque los futbolistas no realizan cálculos matemáticos durante un partido, sino que desarrollan estas habilidades mediante el entrenamiento constante y la experiencia. Citó como ejemplo a Lionel Messi, quien perfeccionó su técnica en los tiros libres gracias a miles de horas de práctica.
Asimismo, destacó que la ciencia ha contribuido significativamente al desarrollo tecnológico del deporte mediante nuevos materiales, balones que prácticamente no absorben agua, equipamiento especializado y herramientas de análisis que mejoran el rendimiento de los atletas sin sustituir el talento humano.
En su intervención, la Dra. Yesica Yazmín Escobar Ortega, profesora investigadora del Área de Física de la UPAEP, explicó que actualmente el deporte incorpora tecnologías basadas en principios físicos como sistemas GPS, sensores inerciales, acelerómetros, giroscopios, cámaras de alta velocidad, electromagnetismo e inteligencia artificial.
Precisó que estos desarrollos permiten conocer en tiempo real la posición de jugadores, árbitros y balones; medir aceleraciones, impactos y velocidades; optimizar estrategias deportivas; prevenir lesiones y facilitar decisiones arbitrales mediante sistemas automatizados de detección de goles.
Agregó que la innovación también ha transformado la fabricación de uniformes y calzado deportivo mediante materiales hidrofóbicos y microestructuras que mejoran la regulación térmica, reducen el peso de las prendas y aumentan el confort y seguridad de los deportistas.
Los académicos coincidieron en que la inteligencia artificial representa una herramienta fundamental para procesar grandes volúmenes de información obtenida durante los partidos, permitiendo analizar patrones de juego, rendimiento físico y toma de decisiones tácticas, sin reemplazar la capacidad, creatividad y talento de los deportistas.
En respuesta a cuestionamientos sobre si la tecnología podría restar emoción al deporte, los especialistas aseguraron que la esencia seguirá dependiendo del entrenamiento, la preparación y las habilidades individuales de cada atleta, mientras que la tecnología continuará siendo un apoyo para mejorar el desempeño y hacer más justas las competencias.
Finalmente, el Dr. Blas Federico De Haro reconoció la importancia del programa Global Summer 2026 de la UPAEP como un espacio de intercambio académico internacional que fortalece la colaboración entre investigadores de diversos países. Agradeció la hospitalidad de la Universidad y destacó que convivir con profesores de distintas partes del mundo enriquece la formación científica y genera nuevas oportunidades de investigación conjunta.
Los investigadores concluyeron haciendo un llamado a despertar la curiosidad científica entre los jóvenes y a comprender que la Física está presente no sólo en el deporte, sino en prácticamente todas las actividades de la vida cotidiana. Asimismo, subrayaron que invertir en ciencia significa apostar por el desarrollo tecnológico, la innovación y el futuro de las sociedades, al tiempo que invitaron a las nuevas generaciones a acercarse a las disciplinas científicas y descubrir cómo el conocimiento puede transformar tanto el deporte como la vida diaria.



