Por MANUEL CENTENO:
CIUDAD DE PUEBLA, Pue. – Julio 23 del 2026.- Las enfermedades intestinales continúan posicionándose como una de las principales causas de enfermedad y muerte a nivel mundial, pese a los avances médicos y científicos, advirtieron especialistas de la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla (UPAEP), quienes subrayaron la importancia de reforzar las medidas de prevención, principalmente en la manipulación y consumo de alimentos.
La doctora Regina María Medina Sauza, profesora de la Facultad de Nutrición de la UPAEP, señaló que en América existe un alto porcentaje de personas afectadas por este tipo de padecimientos, con una tasa de 28 defunciones por cada 100 mil habitantes, situación que resulta alarmante debido a que se trata de enfermedades prevenibles.
Señaló que estas condiciones se agravan en países con bajos y medianos recursos, donde factores como la falta de higiene, el acceso limitado a servicios básicos y la proliferación de microorganismos favorecen la presencia de infecciones gastrointestinales.
Así mismo, enfatizó que la diarrea es una de las principales causas de muerte en niños menores de cinco años, por lo que consideró necesario generar mayor conciencia sobre la prevención y el cuidado de la salud en la población infantil.
En este sentido, explicó que los alimentos representan uno de los principales vehículos de contagio, especialmente cuando se consumen en la vía pública o en lugares con deficientes condiciones de higiene, donde factores como el polvo, el viento y la falta de control de temperatura incrementan el riesgo de contaminación.
También alertó sobre prácticas cotidianas que elevan la probabilidad de infecciones, como el consumo de alimentos en mesas sucias dentro de plazas comerciales o el contacto de objetos personales, como bolsas, con superficies contaminadas, incluyendo pisos de sanitarios.
Por otro lado, la maestra Jessica Lilia Nava Avilés, jefa de Enseñanza de la Clínica de Nutrición del Centro de Salud Integral de la UPAEP, explicó que las infecciones gastrointestinales suelen originarse por una cadena de contaminación que no
solo involucra los alimentos, sino también superficies, utensilios y hábitos de higiene personal.
Detalló que entre los principales agentes causales se encuentran virus y bacterias como la salmonella, asociada al consumo de huevo crudo o pollo mal manipulado; el campylobacter, relacionado con carnes mal cocidas; y la escherichia coli, vinculada a la contaminación de agua y alimentos.
Añadió que prácticas comunes como lavar el pollo, consumir huevo crudo o no desinfectar adecuadamente los alimentos pueden favorecer la propagación de microorganismos, así como la falta de lavado de manos o el uso de agua no potable.
Ambas especialistas coincidieron en qué se debe de atender las señales del organismo, así como de reforzar medidas básicas de higiene, como el correcto lavado y desinfección de frutas y verduras, la revisión de fechas de caducidad en productos envasados y el mantenimiento de buenas prácticas en la preparación y consumo de alimentos.




