29 de julio del 2026
Las metas más importantes en el deporte difícilmente se alcanzan de un día para otro. Son el resultado de años de entrenamiento, disciplina, respaldo familiar y la determinación de seguir adelante ante cada desafío. Ese camino llevó a Pablo Andrade a cumplir uno de sus grandes objetivos: debutar como jugador profesional en la LNBP, lo cual consiguió la noche del martes al disputar su primer juego oficial con los Astros de Jalisco, durante el partido disputado en la Arena Astros frente a Correcaminos de la Universidad Autónoma de Tamaulipas.
Durante su etapa como estudiante de licenciatura y posteriormente de maestría en la Universidad Madero, Andrade se convirtió en uno de los referentes de los Tigres Blancos y en uno de los jóvenes más queridos por la afición gracias a su liderazgo, entrega y compromiso dentro y fuera de la cancha.
Su trayectoria universitaria estuvo llena de logros. Formó parte del equipo que conquistó el campeonato de la División 2 de la Liga ABE y consiguió el ascenso al máximo circuito del básquetbol estudiantil. Más tarde, fue pieza importante en el histórico bicampeonato nacional de División 1 y en la obtención de un subcampeonato.
A nivel individual, su desempeño también fue reconocido al ser nombrado Jugador Más Valioso de la Liga ABE en 2023 e integrar el Cuadro Ideal de la temporada, distinciones que premiaron su talento y la constancia con la que trabajó durante su carrera universitaria.
Detrás de esos resultados hubo incontables horas de entrenamiento, sacrificios personales, responsabilidades académicas y el respaldo permanente de su familia, factores que hicieron posible su crecimiento deportivo.
Para la comunidad maderista, el debut de Pablo Andrade representa un motivo de orgullo, pues significa ver cristalizado uno de los objetivos que persiguió desde sus años como estudiante deportista.
Radai Villaseñor, coach de UMAD, comentó sobre el debut profesional de Pablo Andrade.
“Todos los muchachos y yo estamos muy felices porque para nosotros es un empuje más a seguir creciendo, a seguir desarrollándonos y trabajando. Pablo es una persona humilde, trabajadora, inteligente, sumamente eficaz y con una pasión enorme por el básquetbol. Para mí es un jugador completo; es un muchacho de 25 años y con mucha carrera por venir. Le deseamos lo mejor del mundo y ahora vamos a estar apoyando y cuando venga a Puebla le echaremos porras”.




