14 de octubre del 2026
Por Ariel Martínez
En una muestra de insensibilidad con los poblanos, el Cabildo de Puebla aprobó la Ley de Ingresos para el ejercicio fiscal 2027 impulsada por el alcalde Pepe Chedraui. Bajo el pretexto de un reajuste técnico, los valores catastrales aumentarán hasta un 20 % en diversos polígonos. Aunque la narrativa oficial argumenta que «no hay nuevos impuestos» y que el promedio general es «solo» del 7 %, la realidad para miles de familias es un aumento inminente en el costo del predial y la vivienda.
Exigir mayores contribuciones en un contexto de inflación e incertidumbre es inoportuno e injustificado. ¿A cambio de qué nos piden pagar más?
Las calles de colonias, barrios y juntas auxiliares lucen destrozadas por baches y obras inconclusas. A este deterioro urbano se suma la inseguridad: la ciudadanía vive con el temor constante de salir a trabajar o abordar el transporte público, mientras la respuesta policial y la infraestructura de vigilancia siguen siendo deficientes.
Argumentar que el presupuesto busca «garantizar la operatividad de los servicios» suena vacuo frente a parques abandonados, alumbrado deficiente y rezago básico. Además, imponer incrementos del 20 % bajo el supuesto de que en ciertas zonas hay mayor capacidad de pago ignora que el patrimonio inmobiliario no equivale a liquidez inmediata.
Recaudar más no equivale a gobernar mejor. Un gobierno responsable debe demostrar primero eficiencia, transparencia y resultados reales en seguridad y servicios antes de pretender exigirle más dinero a los ciudadanos.




