Por MANUEL CENTENO:
CIUDAD DE PUEBLA, Pue. – Octubre 20 del 2026.- La audiencia judicial contra el exgobernador de Puebla, Mario Marín Torres, relacionada con el caso de tortura cometido contra la periodista Lydia Cacho, fue suspendida debido a problemas técnicos en la plataforma digital Webex, lo que impidió el desarrollo de la diligencia programada para este día.
La organización Artículo 19 dio a conocer que la sesión, a cargo del Juzgado Cuarto de Distrito del Poder Judicial de la Federación, con sede en Quintana Roo, no pudo llevarse a cabo debido a que la sala virtual se encontraba inhabilitada al momento de intentar establecer la conexión.
Ante esta situación, el organismo defensor de la libertad de expresión expresó su inconformidad a través de redes sociales, al considerar que este tipo de fallas representan un retroceso en la búsqueda de justicia y contribuyen a prolongar la impunidad que ha marcado el caso durante más de dos décadas.
Por su parte, Lydia Cacho manifestó su indignación mediante una transmisión en vivo en Instagram, donde cuestionó las deficiencias del sistema judicial mexicano y comparó lo ocurrido con la conocida expresión “se cayó el sistema”, al señalar que estas irregularidades afectan a numerosas víctimas que esperan una resolución de sus procesos legales.
La periodista explicó que se encontraba conectada desde España y preparada para participar en la audiencia, pese a que enfrentar nuevamente este procedimiento representa una carga emocional considerable por los hechos de violencia que sufrió.
Así mismo, lamentó que, después de 21 años, continúen presentándose obstáculos que retrasan el esclarecimiento de las responsabilidades relacionadas con su detención arbitraria y los actos de tortura denunciados.
Cabe recordar que el procedimiento judicial contra Mario Marín Torres está relacionado con los acontecimientos de diciembre de 2005, cuando Lydia Cacho fue detenida en Cancún y trasladada a Puebla, en un caso que derivó en acusaciones por tortura y abuso de autoridad.
Los hechos ocurrieron después de la publicación del libro Los demonios del Edén, investigación en la que la periodista expuso una red de explotación sexual infantil y señaló presuntos vínculos de protección política y empresarial, entre ellos los relacionados con el empresario Kamel Nacif Borge.
La suspensión de la audiencia mantiene pendiente una resolución judicial sobre la responsabilidad penal del exmandatario poblano, mientras la periodista y organizaciones defensoras de derechos humanos continúan exigiendo que el caso avance sin nuevas dilaciones.





