17 de abril del 2026
En el marco de las XIV Jornadas de Familia, la UPAEP llevó a cabo la rueda de prensa titulada “Retos para la familia para dinamizar la paz y propuestas de solución”, donde especialistas coincidieron en la urgencia de fortalecer los vínculos familiares frente a desafíos como la soledad, la sobreexposición digital y la falta de educación emocional.
El encuentro fue encabezado por la Mtra. Gabriela Lechuga Blázquez, directora del Centro de Estudios de Familia y Sociedad (CEFAS), quien destacó que estas jornadas buscan generar espacios de reflexión y formación para estudiantes, docentes y padres de familia. Subrayó que, a partir del diálogo con diversos actores, se han identificado problemáticas clave que dificultan la construcción de la paz en el entorno familiar.
Entre ellas, mencionó el agotamiento derivado de las exigencias económicas y laborales, la falta de tiempo para la convivencia y una comunicación limitada dentro del hogar. “Las personas llegan con la energía agotada a sus familias, lo que dificulta escuchar y acompañar a hijos, parejas o adultos mayores”, explicó. Asimismo, señaló que la salud mental y la formación de la inteligencia emocional son retos urgentes, especialmente ante la carencia de habilidades para afrontar las adversidades.
Por su parte, la Dra. Elena Anaya Hamue enfatizó la necesidad de impulsar una amplia labor de psicoeducación que permita a las familias recuperar su papel formativo. Indicó que muchas de las problemáticas actuales superan la capacidad de atención de los servicios psicológicos, debido a la falta de herramientas básicas en los hogares.
“La familia debe cumplir su misión de generar sentido de pertenencia, contención y educación. No se trata de fortalecer individuos aislados, sino de fortalecer a la sociedad desde la familia”, apuntó. También advirtió que uno de los fenómenos más graves en la actualidad es la soledad, la cual está vinculada con el aumento de la ansiedad y la depresión.
En relación con el impacto de la tecnología, Anaya Hamue alertó sobre una “deshumanización” derivada del uso excesivo de pantallas, que sustituye el contacto real y limita la construcción de vínculos significativos. Consideró necesario promover hábitos de desconexión y recuperar espacios de convivencia, creatividad y expresión artística.
En tanto, la Mtra. Ana María Carrizosa de Narváez, especialista en Internal Family Systems, abordó la importancia del autoconocimiento como base del bienestar familiar. Señaló que uno de los principales problemas es el “anonimato” dentro de las relaciones, donde las personas son vistas como roles o etiquetas, y no en su individualidad.
“El mejor predictor del bienestar de los hijos es el conocimiento que tenemos de nosotros mismos”, afirmó, al tiempo que destacó la necesidad de escuchar y validar las emociones dentro del hogar. Añadió que las emociones son “mensajeros de información valiosa” que no deben ser ignorados.
Carrizosa también hizo énfasis en la reparación de las relaciones familiares, al señalar que “el tiempo no sana nada” si no existe un proceso consciente de diálogo, reconocimiento del daño y reconstrucción del vínculo. En este sentido, invitó a los padres a acompañar emocionalmente a sus hijos desde la empatía y la curiosidad, en lugar de imponer soluciones inmediatas.
Las especialistas coincidieron en que la familia sigue siendo el espacio fundamental para la formación humana, particularmente en la construcción del amor, el respeto y la capacidad de afrontar la vida. En este contexto, hicieron un llamado a articular esfuerzos entre instituciones educativas, sociedad y gobierno para fortalecer a las familias y, con ello, contribuir a la construcción de una cultura de paz.






